
Cuando al
hablar de política te ves obligado de forma ineluctable a nombrar de forma
continua la corrupción en todas sus vertientes, los
excesos de los gobernantes y de las fuerzas del mal llamado orden, del abuso de
una legislación a favor de determinadas
personas o grupos y en contra de la mayoría del pueblo, de la arbitrariedad a
la hora de tomar decisiones tan importantes como puede ser el conceder un
indulto a quien no se lo merece y negárselo a un inocente o un arrepentido, del
despotismo y desprecio hacia la opinión de los ciudadanos, a los que no sólo no
se tiene en cuenta, sino que se anteponen intereses económicos y crematísticos
a los humanos, y se les deja sin urgencias médicas nocturnas en unos municipios
que afectan a cien mil personas, muchas de ellas ancianos y niños, es lógico pensar que se ha llegado a lo más
bajo en ética política y que se debe de dimitir, si no por esa ética
desconocida por los gobernantes, por el debido y exigible respeto a quienes les
han votado y no representan en forma digna ni indigna, sino que sencillamente ni
representan ni han representado nunca, tan solo se han dedicado a robar su
soberanía para decidir por él defendiendo los intereses de otros.
.
Cospedal,
Rajoy, regalos…
Sólo faltaba
ya, lo que ha salido a la luz. Lo que todos sabíamos y han intentado siempre
tapar.
Lo que han estado negando durante años, retrasando los juicios que tienen
pendientes, manipulando pruebas, acusando a la policía y a la oposición de
intentar desprestigiarlos.
Si ya
sabemos que hay 569 cuentas en Suiza que no han cotizado en España y
que han evadido dinero, pero que todavía no quieren hacer públicas, sí que se ha hecho público que se cobraba a
empresas por concesiones y favores, y que ese dinero se repartía entre la
cúpula del PP. Y que no vengan con
gaitas de presunción de inocencia. Sigo diciendo lo que ya dije; son tan
presuntos inocentes, como presunta embarazada es una preñada de ocho meses. A estas
alturas, llamar presunto a Rodrigo Rato es
lo mismo que decir que Al Capone se dedicaba a la beneficencia. Y lo mismo vale
para Javier Arenas, Álvarez Cascos, María Dolores Cospedal, Mariano Rajoy, José
Mª Aznar, Jaime Mayor Oreja…,y todos los titiriteros, mercachifles, y ladrones
que han pasado por ese partido.
Tanto querer
vender la Marca España, y son ellos los que la empañan. La prensa y todos los
medios de comunicación internacionales están pendientes de nosotros, de un
gobierno corrupto y un partido corrupto en el poder. Y si
hasta ahora se preguntaban que cómo era posible que los españoles aguantásemos
todo lo que estábamos soportando, ahora
nadie podrá entender que lo más lógico no llegue a producirse: la inmediata
dimisión del gobierno, seguida de la pertinente investigación, y en su
caso, enjuiciamiento y condena de todos los culpables, así como la aceleración
de los procesos frenados hasta ahora.
Y
tal como se están destapando los escándalos, que bien parece premeditado, puede ser que tal cosa no la lleguemos a
hacer nosotros si nos descuidamos, sino que Europa pretenda intervenirnos. Así que, seamos firmes y exijamos justicia,
la devolución de nuestra soberanía, y la dimisión y renovación de toda esa clase
política que ya llevan años mandando y mangoneando en España. Y no pongo siglas.
En esta
ocasión ni explicaciones ni justificaciones
Si
de política hablando
te
ves siempre compelido
a
ir la corrupción mentando,
es
que algo mal ha salido.
Pues
que no es cosa corriente
dentro
de una democracia,
que
la mude en cleptocracia
y
se pase de eminente
a
ser simple delincuente
Mas
España es muy famosa
por
pegar estos cambiazos
así
como dar bandazos
de
forma asaz caprichosa.
Pues
que fama hemos tenido
de
ser brutos e indolentes,
fríos
con los prepotentes,
rudos
con el advertido,
con
el insolente altivo
y
con el soberbio un vivo.
Que
somos muy especiales
es
algo ya tan sabido,
que
incluso nuestros modales
los
dan por caso perdido.
Que
no hay forma de cambiarnos,
pues
somos como muy nuestros
y
no venimos en fiarnos
ni
de uno de los cabestros
que
han querido financiarnos.
Encargar una
auditoría los mismos que son culpables
es la
mejor forma de tapar los trapos sucios
Y
siendo nosotros raros
ni hablar de nuestro legados,
todos
ellos ocupados
en
robarnos sin reparos.
Y
a todo el pueblo engañando
prometiendo
lo contrario
dese
terrible calvario
que
han tenido que ir pasando,
por
necios y por simplones,
y dalles sus votaciones.
Que el bufón han ido haciendo
por
do han ido pasando,
la
Marca España diciendo
que
estaban promocionando.
¡Y
bien la han promocionado!
Que
en todo el mundo es sabido
que
el Gobierno y el Estado
está
ya tan corrompido
que
debe de ser cambiado.
Y
más después de las listas
(que
no son unas señoras)
sino
que son claras pistas
de
médulas corruptoras.
Y
ante tales evidencias,
que
siempre serán negadas,
pues
costumbres heredadas
les
animan a insolencias,
cual
declararse inocentes
pues
es complot de otras gentes.
La única
duda que tenemos es de qué color eran los sobres