Creo que por primera vez en todo lo
que va de su mandato, Mariano Rajoy va a cumplir una promesa. Pero lo va a hacer a los
empresarios, a quienes ya prometió que habría una segunda andanada contra la
banda de flotación de los derechos de los trabajadores con una nueva Reforma Laboral, para que pudieran
manejarse más a gusto.
Y así ha sido. De
Guindos ya la ha anunciado diciendo que “simplificará” los contratos y “perfeccionara”
la actual. Y ha añadido que España es en estos momentos muy atractiva para
los inversores extranjeros desde el punto de vista laboral, por lo que es
preciso dar todas la facilidades posibles, y a parte de flexibilizar los
contratos, en especial los de tiempo parcial, se rebajará al IRPF pero no se tocará el IVA, que aunque iba a ser
provisional se queda como definitivo al estar en consonancia con el europeo.
Claro que no tiene en cuenta que en lo demás no estamos en consonancia con
ellos en nada.
Si a eso sumamos que a pesar de que el PIB
creció un 0,1% ente Julio y Septiembre, en el último año bajó un 1,1%, por lo que no se puede hablar de que
estemos viendo la luz del final del túnel, a no ser que se sea un visionario.
Mucho menos cuando se está haciendo de una manera muy desigual y poco justa.
Y decían que Zapatero era optimista
La inversión de la empresas desde
que empezó la crisis ha caído un 42%, y
mientras los beneficios empresariales
crecen (18,1% hasta el mes de Octubre), los salarios han bajado un 12% de media desde 2010. Gracias a esto
se puede hablar de que las empresas
españolas han aumentado su productividad, pero ha sido gracias a la bajada
de sueldos de sus trabajadores, no a mejora de sistemas de trabajo ni a
inversiones en nuevas tecnologías.
Y no solo esto, sino que se da la
paradoja de que a pesar del aumento de beneficios, pagan menos impuestos. Es decir, que el resultado
positivo de sus ganancias no se ha visto reflejado en una mayor aportación a
las arcas del estado. Hasta el mes de Octubre, el segundo pago del impuesto
fraccionado del Impuesto de Sociedades había subido un 10,6%, mientras que el
beneficio que refleja la Central de Balances era del 18,1%.
Se llega de esta manera a una
fórmula mágica de salida
de la crisis para los empresarios, ramplona pero efectiva, y que se podría
sintetizar en:
+DESPIDOS +PARO – MENOS
TRABAJADORES – MENOS SUELDOS + PRODUCTIVIDAD – INVERSIONES – IMPUESTOS = +
BENEFICIOS.
Ahora solo falta que esa salida y
otra fórmula mágica llegue también para nosotros, pero mucho es de temer que no
tendremos la suerte de Francia o de Alemania, que ha acordado un salario mínimo cuatro veces superior al
español. Y eso, con la canciller Merkel
en el poder.
Cuanto más
tienen o más ganan, menos pagan
Pues que vamos consintiendo
y todo estamos tragando,
ya nos están preparando
para irnos más sacudiendo,
el reformar la Reforma
Laboral, en fondo y forma.
Que quieren mejor ponelle
a todo el empresariado,
cual malhechor condenado
para que bien nos degüelle,
nuestro cuerpo y nuestro cuello
hasta quedar sin resuello.
Es que nuestros empresarios
de dinero están sedientos,
pues siempre los avarientos
son los pobres más precarios,
y no paran de dar coces
pidiendo bulas a coces.
Luego están los extranjeros,
que viéndonos ya domados
nos juzgan bien preparados
para invertir sus dineros
cual país en desarrollo,
para así pillar un chollo.
¡Y tan
bien! Sal a la calle a pasear y te lo dirán
Pues resulta milagroso
que aumentado el beneficio,
por embrujo o maleficio,
mas en modo algo dudoso,
su imposición a la Hacienda
va tendiendo a que descienda.
Que uno piensa que perdido
en el camino ha quedado,
o bien que se ha despistado
y hacia Suiza se nos ha ido
ese dinero que alado
a Hacienda era dedicado.
Reformando van matando
y aunque dicen que nos cura,
a su cura sigue el cura
y uno a uno van enterrando,
ayuda a bajar el paro
y hacen pasar por el aro.
Y los ricos son más ricos
y más ricos aún serán,
pues menos ingresarán
a Hacienda, que los borricos,
están exentos de impuestos
por inútiles supuestos.
La nueva
Reforma de la Reforma ya suponemos
que no será
favorable a los trabajadores.