Que España
no tiene soberanía lo sabemos todos. Pero no
la tiene, entre otras cosas, porque su
gobierno es incapaz de ofrecer alternativas viables a las peticiones
europeas de reducción del déficit, por lo cual se ve obligada a hacer lo que le
manden y así echar la culpa a Europa y a nuestro despilfarro de todos nuestros
males.
Ahora
quieren reformar las pensiones, o dicho de otra manera, recortarlas, ya antes de empezar y para ir
calentando motores, a los nuevos demandantes de subsidio de paro mayores de
55años les alegrarán la vida jubilándoles obligatoriamente a los 61 años, con
un recorte entre el 18% y el 22% de su pensión.
Luego, un comité de “expertos” tiene en estudio la reforma de las
pensiones, basándolas en el factor de
sostenibilidad de las mismas, que no es otro que rebajarlas de acuerdo a la cuantía de los cotizantes,
lo que en un momento como éste y en un país con el índice más bajo de Europa de
natalidad, con más paro juvenil y no juvenil, aparte de una locura, es comenzar
la casa por el tejado, porque es abocar las pensiones a un mínimo que puede
llegar a ser inferior al imprescindible para no entrar en los índices de
pobreza.
Con un
factor de fertilidad de 1,36 (la media
europea es de 1,6), cuando el mínimo para mantener un recambio generacional es
de 2,1, para el 2050 los mayores de 65 años habrá aumentado en un 111%, la
pirámide poblacional se habrá invertido y este
factor no servirá para solventar el problema.
Para hacer
uso del factor de sostenibilidad, deberían de empezar por elaborar políticas
públicas que favorezcan tener hijos. Pero,
¿quién se decide a tener hijos cuándo más de la mitad de los jóvenes está en el
paro? Por eso, una de las medidas
esenciales es la lucha contra el paro juvenil, algo que no se hace, por lo
que este factor no se debe de usar como elemento regulador de las pensiones, ya
que es una variable negativa. Por
otra parte, está el papel de la mujer en
el mundo del trabajo y su desigualdad con el hombre, algo que hace que ésta
no se decida a tener hijos antes de los treinta años.
Otra cosa sería que se invirtiera en los servicio públicos,
como se ha hecho en Noruega, Dinamarca o
Suecia, para favorecer las políticas de natalidad (estos países son los
únicos de Europa que mantienen el factor de fertilidad en 2 o por encima) mediante
la gratuidad y calidad de la educación de 0 a 3 años, y de la educación pública
en general, en los permisos de
maternidad o paternidad igualitarios, y en todo tipo de medidas que beneficien
a la igualdad entre el hombre y la mujer en el mundo del trabajo.
A pesar de todo y aún no siendo
éste un momento propicio para ello, el gobierno quiere convertir las pensiones en algo científico y matemático
sujeto a una fórmula. Cada día se parece más a la Iglesia Católica, que
pretende hacer de un dogma algo científico y razonable, siendo lo opuesto al
sentido común. Tal vez sea por la forma de gobernar de Mariano: “como Dios
manda”.
Uno se
pregunta, por qué no empiezan por recortarse ellos
Si con pensiones de usura,
viudos de dientes y muelas
no precisan dentadura
pues no tienen ni habichuelas
para echar en las cazuelas.
Con las que ya han preparado
no los matará la gula,
pues quedará demostrado
sin precisar de una bula,
que cede lo más delgado.
Cuando hablan de una reforma
siempre se acaba en recorte;
y o lo tienen como norma
o lo toman por deporte
para mantenerse en forma.
Hay algo que yo no acierto;
cómo para reformalla
se la dan a un grupo experto
para que venga a estudialla,
¿es que ellos son cual mamerto?
Y hacello en este momento
que es el más inadecuado
pues que el paro está en aumento,
y se ha de ser muy menguado
o simplemente un jumento.
A santo de
qué, viene aumentar la edad
de
jubilación si estás parado
Y siendo ya pensión baja
y estando en Europa todos,
se tiene que estar beodos
para aumentar su ventaja
viniendo con la rebaja.
Quieren que se hagan más hijos
cuando el joven está en paro,
pues que sean más prolijos
y den al joven amparo
obteniendo regocijos.
Mas culpa a Europa no echemos,
pues pasa que no tenemos
políticos eficaces
con propuestas que engañemos
sus hábitos de rapaces.
Ni sostenibilidad
ni zarandajas ni cuentos,
aquí hay sólo habilidad
para colarnos descuentos
en nuestra mortalidad.
Que si llegamos a viejos
es por la vida tranquila,
lo que les da la barrila
porque lleguemos tan lejos
y sienten que hacen el lila.
Puta envidia es lo que tienen.
Pues que no trabajen tanto,
que al final al camposanto
no se llevan lo que obtienen,
que la vida es calidad
y no sirve cantidad.
Si fuera
por ellos, trabajaríamos gratis